Los errores comunes al elegir un nombre de dominio

Por Felipe

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Elegir un nombre de dominio suele tratarse erróneamente como una tarea administrativa de cinco minutos: buscar disponibilidad, encontrar uno libre y pagar. Ese es, precisamente, el primer fallo de una larga lista que cometen emprendedores y empresas experimentadas. Tu dominio no es simplemente una dirección técnica para que los computadores se encuentren; es el activo inmobiliario digital sobre el que construirás toda tu reputación. Equivocarse aquí no solo implica perder los 10 o 15 dólares del registro, sino que puede costar miles en demandas legales, rebranding forzoso o pérdida masiva de tráfico web.

 

El error de base: Tratar el dominio como un trámite y no como un activo

Antes de entrar en la táctica, debemos corregir la estrategia. La mayoría de los usuarios elige un dominio basándose en lo que “suena bien” hoy. Sin embargo, un dominio es un activo comercial con liquidez. Existen mercados secundarios donde los dominios se compran y venden por cifras de seis ceros. Al registrar un nombre, debes pensar: “¿Este nombre tendrá valor por sí mismo en 5 años?”.

El error radica en la falta de visión patrimonial. Si eliges un nombre genérico de baja calidad, tu inversión es cero. Si eliges una marca fuerte, estás creando capital. Un dominio mal elegido es un pasivo que requiere explicación constante (“se escribe con guion bajo”, “es punto net, no punto com”); un buen dominio es un activo que trabaja por ti, generando tráfico directo y credibilidad instantánea.

 

Errores de Branding y Conceptualización

El marketing es la batalla por la mente del consumidor, y tu dominio es tu primera arma. Aquí es donde la creatividad choca con la realidad práctica.

 

La trampa de la limitación geográfica o de nicho (Escalabilidad)

Uno de los errores más costosos a largo plazo es la miopía en la escalabilidad. Supongamos que inicias un negocio de reparación de celulares en Santiago. Registrar ReparacionCelularesSantiago.cl parece lógico y perfecto para el SEO local inicial. Funciona, sí. Pero, ¿qué ocurre tres años después cuando tu éxito te permite abrir sucursales en Valparaíso o Concepción? ¿O cuando decides reparar también tablets y computadores?

Tu nombre de dominio se ha convertido en una cárcel. Has encasillado tu negocio en una geografía y un producto específicos. Migrar a un nuevo dominio (como TechFix.cl) implica redirecciones 301, cambios de papelería, correos y una caída temporal de tráfico. La solución es optar por nombres semi-abstractos o evocativos que permitan pivotar el modelo de negocio sin tener que cambiar la identidad digital. Piensa en grande desde el día uno.

 

Ignorar la regla de la “Radio-Prueba” (Complejidad fonética)

Vivimos en un mundo omnicanal. Tu dominio no solo se leerá en Google; se escuchará en podcasts, videos de YouTube, anuncios de radio o conversaciones telefónicas. El error común es elegir nombres que requieren un “manual de instrucciones” para ser escritos.

La “Radio-Prueba” es simple: Si escuchas el nombre de dominio en la radio una sola vez, ¿puedes escribirlo en el navegador sin dudar? Si tu dominio es Xpress-Servicios.com, el oyente no sabe si escribir “Express”, “Xpress”, o si el guion es medio o bajo. Si tienes que decir “es con K de Kilo”, has fallado. La fluidez fonética reduce la fricción. Cada vez que un usuario tiene que pensar cómo se escribe tu web, aumenta el porcentaje de rebote antes siquiera de entrar.

 

Nombres demasiado largos

Existe una correlación técnica directa: a mayor longitud del dominio, mayor probabilidad de typos (errores de dedo). En dispositivos móviles, donde los teclados son pequeños y la corrección automática a menudo traiciona, escribir asociaciondeabogadospenalistasindependientes.com es una tortura para el usuario.

Lo ideal es mantenerse por debajo de los 15 caracteres. Un dominio corto no solo es más fácil de recordar, sino que luce mejor en tarjetas de visita y en los enlaces compartidos en redes sociales (que a menudo se cortan). Si tu nombre de marca es largo, busca acrónimos o versiones resumidas para el dominio, siempre que mantengan la identidad.

 

Errores Técnicos y de SEO (Search Engine Optimization)

Aquí es donde entramos en el terreno de los algoritmos. Muchos consejos de SEO de 2010 siguen aplicándose hoy erróneamente, perjudicando el posicionamiento.

 

La obsesión por el “Exact Match Domain” (Palabras clave exactas)

Antiguamente, tener VentaDeAutos.com te garantizaba el primer lugar en Google para “venta de autos”. Hoy, Google ha calibrado sus algoritmos para restar peso a los EMD (Exact Match Domains) de baja calidad. El error es sacrificar una marca memorable por meter palabras clave a la fuerza.

Un dominio como Mejores-Zapatillas-Running-Baratas.com grita “spam” tanto a los usuarios como a los motores de búsqueda. Si bien es positivo tener una palabra clave relevante en el dominio, nunca debe ser a costa de la naturalidad. Google premia la Autoridad de Marca. Es más fácil posicionar una marca fuerte con buen contenido que un dominio genérico lleno de keywords que carece de identidad.

 

Desconocimiento de las extensiones: gTLD vs ccTLD (.com vs .cl)

La elección de la extensión (TLD) es una señal técnica de geolocalización.

  • gTLD (Genéricos): .com, .net, .org. Son globales. El .com sigue siendo el rey por pura costumbre del usuario (inercia cognitiva). Si tienes el presupuesto, el .com es la opción más segura.

  • ccTLD (Código de país): .cl (Chile), .es (España), .pe (Perú).

El error es usar un gTLD cuando tu negocio es estrictamente local, o viceversa. Si vendes solo en Chile, el .cl te da una ventaja de SEO local en Google Chile instantánea. Sin embargo, si planeas exportar a toda Latinoamérica, quedarte solo con el .cl podría dificultar el posicionamiento en México o Colombia. La estrategia ganadora suele ser registrar el .com para la marca global y el .cl (u otros locales) para proteger el territorio y redirigir el tráfico. Evita extensiones “raras” o muy baratas (.info, .biz, .xyz) a menos que tengas una estrategia de marca muy específica (como .io para startups tecnológicas), ya que suelen asociarse con sitios de menor confianza.

 

El peligro invisible: No auditar el historial del dominio (Spam Score)

Este es un error técnico crítico que casi nadie menciona. Cuando buscas un dominio y aparece “Disponible”, asumes que es nuevo. Falso. Ese dominio pudo haber pertenecido a otra persona hace años.

Si el dueño anterior usó el dominio para enviar spam, alojar pornografía o distribuir malware, ese dominio puede tener una penalización algorítmica de Google heredada. Tú lo compras con toda la ilusión, montas tu web, y meses después te preguntas por qué no apareces en Google. Estás trabajando sobre “tierra quemada”. Solución técnica: Antes de comprar, usa herramientas como la Wayback Machine (Archive.org) para ver qué hubo ahí antes. Revisa el “Spam Score” con herramientas como Moz o Ahrefs. Si el dominio tiene un historial tóxico, huye de él.

 

Errores Legales y de Propiedad Intelectual

Internet no es una zona sin ley. Los conflictos de marcas son reales y pueden destruir tu negocio.

 

Infracción de marcas registradas: Cómo realizar una búsqueda en INAPI/WIPO

La ignorancia no exime de culpa. Registrar un dominio que contenga una marca registrada por un tercero te expone a una demanda UDRP (Política Uniforme de Solución de Controversias en materia de Nombres de Dominio). El titular de la marca puede reclamar tu dominio y quitártelo legalmente, sin que te devuelvan el dinero.

No basta con buscar en Google. Debes entrar a la base de datos de INAPI (si estás en Chile) o la base de datos global de marcas de la WIPO/OMPI. Si quieres registrar AdidasTienda.cl, lo perderás. Pero cuidado con los casos menos obvios: si registras una marca que suena fonéticamente igual a otra registrada en el mismo rubro, también estás en riesgo. La investigación legal previa es obligatoria.

 

Ciberocupación y la falta de variantes defensivas

Muchos empresarios registran suempresa.com y se olvidan. El error es dejar la puerta abierta a competidores o estafadores. Si tu marca crece, alguien registrará suempresa.cl, suempresa.net o suempresas.com (plural).

Esto se llama Typosquatting o ciberocupación. Los estafadores usan estos dominios similares para lanzar ataques de phishing contra tus clientes, haciéndose pasar por ti. La inversión en “dominios defensivos” (registrar las variantes principales y errores ortográficos comunes) es un seguro barato comparado con el coste de gestionar una crisis de reputación porque alguien está estafando a tus clientes desde un dominio casi idéntico al tuyo.

 

Errores de Formato y Escritura (Sintaxis)

La estética y la gramática del dominio influyen en la percepción de confianza.

 

El uso de guiones y números: ¿Cuándo es aceptable?

Los guiones son el enemigo de la viralidad boca a boca. “Es ferretería guion perez punto com”. El usuario dudará: “¿Guion medio o bajo?”. Generalmente, los dominios con guiones se asocian a sitios antiguos o de baja calidad. Solo úsalos si es absolutamente inevitable o si la gramática lo exige para evitar confusiones de lectura (ver siguiente punto).

Los números solo deben usarse si son parte de la marca (ej: “3M”, “Canal13”). Si usas un número para sustituir una palabra (ej: “Viajes4You”), estás introduciendo una ambigüedad cognitiva (¿escribo ‘4’ o ‘four’ o ‘cuatro’?).

 

Domain Hacks accidentales: Problemas de lectura visual

Los dominios no tienen espacios. Esto provoca que palabras inofensivas, al juntarse, formen conceptos vergonzosos o extraños. Este fenómeno se conoce como Slurl (URL slur). Ejemplos clásicos (para ilustrar el punto):

  • Una web de intercambio de expertos (“Experts Exchange”) se leía como expertsexchange.com (Expert Sex Change).

  • Una web de “Speed of Art” se leería speedofart.com (Speedo Fart).

Escribe siempre tu dominio propuesto en minúsculas y busca patrones de palabras ocultas en inglés y español. Un desliz aquí puede convertir tu lanzamiento serio en un meme de internet.

 

Errores en la Gestión y Registro

El proceso de compra y administración esconde riesgos operativos.

 

Registrar a nombre de terceros (Agencias o empleados)

Este es un clásico drama corporativo. Contratas a una agencia o a un diseñador web para que haga tu sitio, y ellos registran el dominio en su cuenta personal o a nombre de su empresa “para facilitarte las cosas”. Grave error. Legalmente, el dueño del dominio es quien aparece en el registro WHOIS. Si te peleas con la agencia, o si el empleado se va de la empresa en malos términos, pueden secuestrar tu dominio. Exige siempre que el dominio se registre a nombre del representante legal de tu empresa y con un correo electrónico corporativo al que tengas acceso permanente (como gerencia@... o admin@..., no juan.perez@...).

 

Olvidar la verificación en Redes Sociales (Namechk)

Imagina tener el dominio perfecto ZapateriaElite.com, pero cuando vas a Instagram, el usuario @ZapateriaElite lo tiene una cuenta inactiva de 2014. Esto diluye tu marca. Antes de pagar el dominio, usa herramientas como Namechk para verificar la disponibilidad del “handle” (nombre de usuario) en todas las redes sociales principales. La coherencia digital (mismo nombre en web, Insta, TikTok, LinkedIn) es vital para la confianza del consumidor. A veces vale la pena cambiar ligeramente el nombre del dominio para lograr esa uniformidad en todas las plataformas.

 

No activar la renovación automática ni el bloqueo de transferencia

Perder un dominio por olvido es más común de lo que crees. Grandes empresas (incluso Google y Microsoft en el pasado por descuidos momentáneos) han tenido sustos. Si tu tarjeta de crédito caduca y no tienes la renovación automática gestionada, el dominio vuelve al mercado. Existen “buitres” (bots) que capturan dominios expirados milisegundos después de su liberación. Recuperarlo te costará miles de dólares, si es que puedes. Acción obligatoria: Activa siempre la “Renovación Automática” y el “Bloqueo de Registrador” (Registrar Lock). Este último impide que alguien transfiera tu dominio a otra empresa sin quitar primero ese candado de seguridad, protegiéndote contra el robo de dominios (domain hijacking).

 

Antes de Registrar tu Dominio Web

Elegir un nombre de dominio es, en última instancia, un ejercicio de equilibrio. Rara vez encontrarás un nombre corto, .com, con palabras clave, marca potente y disponible en todas las redes sociales por 10 dólares. Tendrás que priorizar.

Sin embargo, evitar los errores fatales es innegociable. No sacrifiques la legalidad. No ignores el historial del dominio. No compliques la escritura. Tu dominio es el traje con el que tu empresa se presenta al mundo todos los días; asegúrate de que le quede a la medida, que sea resistente y que no pase de moda la próxima temporada.